A la Sombra del Grial

Este libro proporciona la posibilidad de viajar a un tiempo donde lo cotidiano estaba impregnado por la magia. Es una excursión a lo largo de las leyendas y las historias dela España medieval donde el lector se encontrará con alquimistas, astrólogos, traductores de libros prohibidos, santos que no lo son tanto, y vírgenes que obran proezas.

Ficha Técnica

Fecha de publicación: 2006

Nº de páginas: 424

Encuadernación: Tapa blanda

Editorial: Edaf

Este libro habla del Grial y de toda la atmósfera mágiza que se respiró en aquellos siglos de la Edad Media. Es un viaje a ninguna parte y a todas a la vez. Es la excursión que todos los soñadores, los enamorados de la vida como mayor expresión de la magia, han deseado hacer. Y por eso, este libro habla también de héroes, de creencias ancestrales, de lugares sagrados, de edificios de divinas proporciones, de piedras silenciosas, de magos, de iniciado, de alquimistas…
Le proponemos una peregrinación por buena parte de la geografía mágica de España en busca del Grial. Pero ¿de qué Grial hablamos? ¿Tal vez de la copa en la que, según la leyenda, se recogió la sangre Jesús? ¿El mismo cuenco que le sirvió para instaurar supuestamente el sacramento de la Comunión? ¿O quizá es el objeto de nuestra búsqueda una gema desprendida de la corona de Lucifer?
En realidad, el Grial es todos eses a la vez y ninguna de ellos exactamente. La historia y las leyendas medievales, protagonizadas por cabalistas, alquimistas, magos, astrólogos, santos, vírgenes y dioses, nos hablan de un Grial diferente. Si sabemos leer entre líneas, intuiremos una enseñanza oculta tras esas historias. Es la sabiduría que encierra la Tradición.
También este libro habla de Dios, por supuesto. No es el Dios de los cristianos, ni tampoco el Alá musulmán. No nos referimos tampoco al Yavhé judío, sino los tres al tiempo, pues ellos fueron la referencia sagradas de la Edad Media en estas tierras.
Lo animamos a iniciar una expedición en pos del Grial, pero debe tener en cuenta que para ese viaje son necesarios ojos y oídos que solo están dentro de cada uno de nosotros.