Vacaciones en familia

Vacaciones en familia
He viajado con mis amigos de cuatro patas por toda España y por buena parte de Europa. En la foto que acompaña a esta publicación nos podéis ver a Duende y a mí a bordo de un ferry rumbo a Portsmouth (Inglaterra) para, desde allí, viajar en coche hasta Torquay, en Devon, lugar de nacimiento de Agatha Christie. La investigación para mi novela “Agatha escribía con sangre” acababa de comenzar, y quienes la han leído saben que hay varias escenas que se desarrollan en ese barco.
¿Es fácil viajar con tu perro? No siempre, pero depende de las prioridades de cada cual. En mi caso, si un hotel no admite a mi perro, tampoco a mí. En ocasiones, he debido buscar alojamiento lejos de la ciudad que quería visitar únicamente para poder compartir mi tiempo con Gandalf, Duende o Benji. Hacer unos kilómetros más en coche no me importa. O vamos todos o no vamos ninguno.
Por alguna razón inexplicable, hay hoteles que admiten perros cuyo peso no exceda de los 5 ó los 15 kilos, lo que demuestra la extrema ignorancia sobre los perros de quienes los regentan. Un perro pequeño y del peso permitido puede ser infinitamente más activo y devastador que uno que pese 40 kilos. A los perros se les mide por su energía, no por su peso. Y por su educación, que viene a ser la de sus propietarios.
Por cierto, lo mismo que sucede con muchas familias y con sus niños. ¿Por qué no se utiliza alguna vara de medir para aceptar a algunos humanos en hoteles?
De modo que si un hotel no admite a mi perro, tampoco tendrá mi dinero.
Se trata de un problema conceptual: ¿quién integra mi familia? Una vez te respondas con honestidad a esa pregunta, sabrás con quién deseas viajar en realidad.

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