Altamira

La mañana en que todo ocurrió jirones de niebla se habían demorado sobre los prados y sobre las copas de los árboles. Fue entonces cuando la mirada de Aia quedó atrapada en los ojos del bisonte. El resto de la historia la encontrarás en mi última novela, “La pintora de bisontes rojos” (las fotos las hice en el país de Altamira el pasado sábado, hace 16.000 años)

Altamira

Altamira

Usamos cookies para brindarle la mejor experiencia en línea. Al aceptar que acepta el uso de cookies de acuerdo con nuestra política de cookies.

Privacy Settings saved!
Configuracion de Privacidad

Cuando visita cualquier sitio web, puede almacenar o recuperar información en su navegador, principalmente en forma de cookies. Controle sus Servicios de cookies personales aquí.

Estas cookies son necesarias para que el sitio web funcione y no se pueden desactivar en nuestros sistemas.

Para utilizar este sitio web utilizamos las siguientes cookies necesarias técnicamente
  • wordpress_test_cookie
  • wordpress_logged_in_
  • wordpress_sec

Rechazar todos los servicios
Acepto todos los servicios
Ir al contenido